The New York Times. Dance Review. (Mayo 2004)
(...) La transfiguración del duende en Flora Albaicín hace que lo oscuro del flamenco sea negro absoluto (...)
Hija de la gran Flora Albaicín, presenta hoy en dos sesiones, a las 21:30, un espectáculo basado en sonidos, compases y bailes del flamenco más ancestral, rechazando así los artificios de la “flamenquería” al uso que tanto abundan hoy en día y en cambio, haciendo un recorrido austero y serio por una amplia variedad de estilos para el disfrute de quienes sean capaces de captarlo, ya sea por sensibilidad o formación.
Hija de la bailaora del mismo nombre, FLora Albaicín reivindica con absoluta firmeza la pervivencia de la Fiesta. Sus palabras destilan emociones y sentimientos al toque del toreo. Cuenta que su madre cuando estaba a punto de dar a luz acudió a Gerona para hacer entrega de unos trofeos taurinos a Fermín Bohórquez. En la plaza subieron a un charré y el caballo salió disparado dando una vuelta al ruedo. Los aficionados gritaron ¡lleva un torero! A los que ella contestó: ¡o una bailaora! Madre e hija están en posesión del Premio Nacional de Flamenco.
-FLora Albaicín, ¿cómo situarnos ante su ADN artístico?
Por parte de madre los genes de la genial bailaora Flora Albaicín que además, era una gran entendida y aficionada. En ella se daba ese hilo tan artístico que fluye entre lo taurino y lo flamenco y por parte paterna, mi padre Luis Tabuenca fue torero.
-¿Además del baile, ha heredado también la afición a los toros?
He vivido toda mi vida rodeada de flamenco toros y además estoy casada con un nieto del mítico Juan Belmonte. Vivo entregada en cuerpo y alma al baile sintiendo una gran admiración por la fiesta de los toros.
-¿Cómo se traslada esa afición al baile?
Tengo un respeto tan grande por el toreo que cuando lo haga quiero que no haya nada gratuito en ello. Uno de los proyectos que tengo se lo debo a Pablo Hermoso de Mendoza que me ha dado una ráfaga de inspiracón tremenda. Le vi recientemente en Arles y me hizo sollozar de emoción. Durante su actuación no podía dejar de ver dibujos coreográficos y desde aquel día siento una gran inquietud interior y la necesidad de llevarlo al escenario.
-¿Qué otros nombres suscitan tu interés?
En general todos pero quiero apostar y dar mi apoyo a los novilleros, a los que empiezan. Hace poco he podido ver a Raúl Cuadrado y a Cayetano Rivera.
-¿Cómo vive esa emoción?
Sólo de entrar en una plaza siento escalofríos, los mismos que siento antes de salir a un escenario, sólo con pensar en la responsabilidad y en el riesgo que existe para el torero. No voy a los toros a divertirme, voy a alimentar mi espíritu en esa comunión que se produce entre el toro y el torero, similar a la que se da con el baile, la guitarra y el cante.
-¿Cómo vislumbra lo que sucede con la Fiesta en Cataluña?
Lo encuentro ridículo. Es una excusa con grandes connotaciones políticas para manifestarse en contra de la imagen del toro como símbolo español. Lo del ecologismo es otra gran excusa porque si se metiesen en el Zoológico de Barcelona comprabarían cómo después de un fin de semana mueren cebras por consumir exceso de patatas fritas.
-¿Qué cree que subyace en todo esto?
La ignorancia, tanto de lo que es el arte como de lo que es la vida de un toro. Que le pregunten a un toro si quiere morir de un mazazo entre cuatro paredes. Yo como bailaora me gustaría morir bailando y como ley natural creo que un toro quiere morir en la plaza.
¿Por lo que respecta al flamenco también existe alguna reticencia?
En el último siglo en Cataluña ha habido un gran interés intelectual por el flamenco. Ahora creo que hay un cierto declive. Por un lado puedo afirmar que la gente que acude a la escuela de flamenco que dirijo en Barcelona viene en busca del flamenco más puro, pero también he de reconocer que se aplaude casi cualquier cosa. No lo digo por el interés de los artistas sino por el público. Además, el círculo empresarial es muy cerrado.
-¿A qué edad se subió por primera vez a un tablao?
Nací entre bastidores. Mi madre estaba de gira y se puso de parto entre función y función tuvo que desplazarse al hospital. Cuando volvió al teatro lo hizo conmigo en brazos me sacó al escenario. A los dos años sin previo aviso me subí a las tablas y me puse a bailar, y a los seis años debuté en el Palau de la Música de Barcelona.
-¿Dispuesta a seguir los pasos de su madre?
Para mí es una misión transmitir lo más ortodoxamente posible todo lo que pude absorber de ella. Además des un honor desde mi propia personalidad seguir su trayectoria con dignidad. Siendo muy pequeñita Anonio Mairena me dijo que "me bebiera a mi madre que era la fuente de toda la sabiduría" y eso me ha marcado.
-Háblame de su personalidad artística
Cada interpretación es una creación nueva. Cada vez que bailo una seguidilla la bailo diferente, nunca he bailado un palo dos veces igual.
-¿Qué prepara en estos momentos?
Acabo de terminar el rodaje de la filmación de Israel Ramírez sobre la historia del pueblo gitano y estoy preparando el nuevo espectáculo que voy a presentar en Barcelona a finales de junio y que proseguirá con una gira. El nuevo espectáculo se va a llamar "Flamenco Puro".